Archivo de la categoría: confesiones de invierno

El domingo antepasado teníamos un desayuno y yo me quería pintar las canas porque mi pelambrera ya no daba más.  El sábado a la noche estaba cansada para hacerlo así que me dije “Mañana me levanto tempranito y me lo pinto antes de ir a desayunar”.  Ese “tempranito” se convirtió en las 8:30 am, así que abrí los ojos, ví la hora, me levanté de un salto, me puse mi playera para teñirme y me fui al baño.  Yo estaba bastante despierta, pero mi cerebro estaba medio aletargado… y no saben la desgracia que me hice en el pelo.  Me pinté al frente y a lo largo, pero las canas intermedias quedaron ahí, sequitas.  Ahora tengo, como dice mi mamá, una bandera en la cabeza.  No lo vuelvo a hacer, definitivamente no tengo un enemigo más grande que yo.

6 comentarios

Archivado bajo confesiones de invierno

Este año tocan bolsas

Serán para las maestras de mis chiquis; y no es cualquier cosa, eh?  Tejerlas, las tejo como si nada, pero el verdadero reto para mí está en forrarlas.  Veremos cómo nos va.  Entre ellas voy a repetir un modelo hecho en el grupo de Bolsamanía en Ravelry; es muy fácil y queda, a mi gusto, muy bonita:

En este momento no recuerdo el nombre; es un patrón que nos facilitó Carmen Tye, si a alguna le interesa, lo rescato  de mis archivos.

Creo que no les conté que estoy tejiendo el Tilted Duster de Norah Gaughan.  Hace 3 años que tengo el patrón y lo fui postergando por una cosa o por otra.  Ahora que lo tengo en las agujas veo que es un modelo increíblemente fácil de hacer; no avanzo tan rápido como me gustaría porque, fiel a mi costumbre, tengo 2 ó 3 cosas más en las manos.

Por último, paso a una nota personal.  Hoy hace 2 semanas falleció mi muy muy muy querida suegra.  Tuve la inmensa fortuna de conocer, tratar y querer a una mujer fuera de serie, buenísima, muy comprometida con su trabajo, una mujer que SIEMPRE nos recibía con una sonrisa, con brazos abiertos, con calidez.  La extraño mucho, pero estoy muy agradecida con Dios por haberla puesto en mi camino.

 

4 comentarios

Archivado bajo confesiones de invierno, patrones, regalos, tejidos

TODAVÍA NO MANEJO

Como algunas de ustedes saben gracias al chismógrafo de la red, la semana pasada falleció repentinamente una tía de Andrés.  Aprovechando que es miércoles, quiero confesar que no me imaginé quererla tanto, y menos pensé que su muerte me iba a dejar esta sensación de vacío tan rara.

Seguir con mis planes del curso de manejo me parecía una cosa un tanto prosaica, así que no he ido ni siquiera a sacar mi licencia de conducir (requisito para las clases).  Así que la ciudad puede seguir tranquila, que todavía no se les une una loca más al volante.

23 comentarios

Archivado bajo anuncio, confesiones de invierno

Me da un poco de vergüenza confesar que a mis 30 y msbmnssn años no sé manejar.  Pero más grande que la vergüenza es la impotencia por no poder agarrar el coche e ir yo solita a llevar o traer.  Me manejo muy bien en el transporte, pero para algunas cosas hace falta el coche y siempre soy esposodependiente.  Además, Andrés a veces está cansado y le gustaría que yo lo relevara al volante.  Por eso, uno de mis propósitos de este año fue tomar un curso de manejo, y pretendo hacerlo la semana que viene.  Cada vez que pienso en eso me da taquicardia.

 

18 comentarios

Archivado bajo confesiones de invierno

2 AÑITOS HACE

Estos son unos de los posts que más me gusta releer (pueden ir sin miedo, son cortitos.  Apenas suman 6 líneas juntos)

Sospechosismo

Sospechosismo II

13 comentarios

Archivado bajo confesiones de invierno

Mi marido tiene una forma asombrosa de despistarme, y me encanta: el 24 de Diciembre en la mañana le dije que todavía no le había comprado nada a mi mamá y que no se me ocurría qué podría regalarle, entonces él me dijo: “YO TE COMPRÉ UNOS ARETES, SI QUIERES SE LOS DAMOS A ELLA” y me quedé muy resignada pensando que el inocente, por ayudarme, ya había echado a perder la sorpresa.  Ni modo, me dije.  Encontré un regalo para mi mamá y la mañana del 25 estaban mis aretitos abajo del árbol (muy bonitos, por cierto).  Más tarde fue al coche y regresó con una bolsa inmensa… ¡¡LLENA DE ESTAMBRE!!  Yo no podía parar de reir de felicidad, miraba y miraba, reía, le daba las gracias.  Lo que me dió también mucha alegría fue que Sabri lo acompañó a la tienda, ella eligió uno (verde, es una genia) y no me dijo nada.  Tiene 4 años la piba y ya sabe guardar secretos.  Me hicieron muy feliz y la sorepesa fue muy grande porque él me había dicho que ni loco me compraría estambre.

Bueno, el caso es que con uno de esos me estoy tejiendo un modelo que publicaron en Knitty en la edición de otoño pasado: Mothed

mothed

Es un patrón súper básico; es más, yo diría que es el non plus ultra de los básicos, pero lo que me gustó fue el cuello amplio.  Llevo casi 3 semanas con él y como estoy tejiendo el cuerpo y son puras vueltas al derecho, ya empiezo a estar podrida de él.

Aparte, le tejí a mi sobrina unos fetching morados.  Una de las razones por las que me gustan tanto estos “guantes” es que se tejen en una sentada.  Debo la foto correspondiente.

Por último, les cuento: ¿se acuerdan que la semana antepasada se me aflojó un diente?  Bueno, gracias al cielo, a Dios y a toda la corte celestial, el diente no se me aflojó, sino que se me partió a la mitad (digo… de dos males, el menor, no?)  Me quedó la raíz adentro y mi dientecito sostenido sólo por la encía.  Mi divino dentista me hizo ahí mismo uno provisional y ya estamos en proceso de construir una corona, con poste y todo.  Vean cómo Dios cuida a sus animalitos: es la única pieza en la que tengo endodoncia, sino no me quiero imaginar mis gritos de dolor…

10 comentarios

Archivado bajo confesiones de invierno, patrones, por su salud, tejidos

VOLVIENDO AL RUEDO

El año pasado fue el último que me dieron ganas de hacer propósitos muy certeros, ¿por qué?  Porque ya me dí cuenta de que la cosas impuestas (aunque sean auto-impuestas) hacen que a la larga termine odiándolas, use el método que use.  El 2010 fue en general un año feo para mí como persona, no digo como madre ni como esposa, hija, hermana, amiga, no; para Paula la individua fue feo.  Me dediqué en cuerpo y alma a mis chiquillas, a mi esposo, a mi casa, a mi trabajo y me olvidé de mí por completo y eso no le hace bien a nadie, no?  Es decir, es bueno hacer por los demás, pero también hay que verse uno mismo por dentro y por fuera, así que en eso estoy.  Para empezar a ocuparme de mí, tengo que ir de urgencia al dentista pues mientras estoy escribiendo este post me estoy comiendo una galleta y al morder se me aflojó un diente.  Una mier… de dentadura es lo que heredé genéticamente, me cache en Satanás.

Las extrañé mucho, “denserio”. 

P.D. Ayer me puse a leer entradas de hace unos meses y leí comentarios que me dejaba Penélope.  La echo de menos, aunque hacía mucho tiempo que no publicaba nada en su blog, saber que ya no está duele.  El mundo tejeril-blogueril no es el mismo sin tí, querida..

  

15 comentarios

Archivado bajo anuncio, confesiones de invierno