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Esto fue genial (¿?).  El viernes pasado fui con una amiga a Tepito (what a experience!); tuvimos que ir al baño y entramos a los del mercado.  Oh my God!  Muy limpios por suerte, pero fue de llamar la atención lo siguiente:

1°  Un letrero en el que se rogaba usar el shampoo sólo para lavarse las manos (WTF?, ¿qué tanto se lavaran las mujeres que usan el baño?)

2°  Los privados NO TIENEN PUERTA.  O sea, haces tus cosas ahí, a la vista de la que pase buscando un excusado.

Confieso que me tardé un poquito en hacer pipí porque me sentí un tanto cohibida, ¡¡pero lo logré!!

P.D. Perdón por lo escatológico del post, pero me pareció tan peculiar que quise contárselos.

P.D. 2  ¡FELIZ AÑO!

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Archivado bajo esto parece el semanario de lo insólito, lugares ideales, qué pena

Estoy alejadísima de los blogs, por ahí leo alguno mientras tejo pero casi nada; es que la cercanía de las Navidades me tiene muy ocupada: estoy tejiendo todo lo que no tejí de enero a septiembre, buscando patrones nuevos, preparando regalitos, pero no hay caso, se me pasan los días y no logro terminar.  A pesar de las prisas, me doy el lujo de vagar un poquito, pero tengo una razón muy poderosa: terminé el lunes una capa hecha con agujas 8 mm y hoy terminé otra con agujas 15 mm, ahora tengo que retomar una bufanda que estoy haciendo en 4 mm, ¿a quién le dan ganas?  Así que mientras encuentro el valor para seguir adelante, doy señales de vida.  Espero en enero ponerme al día, tengo más de 300 posts sin leer en el Reader, más lo que se acumule esta semana y la otra y la que sigue y…

Y antes de que acabe el año prometo (prometo tratar) un post con los últimos tejidos y sus respectivas ligas.  Sino, será a principios de año, pero de que lo habrá, lo habrá.

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Archivado bajo avisos, sigo viva

Mi marido tiene una forma asombrosa de despistarme, y me encanta: el 24 de Diciembre en la mañana le dije que todavía no le había comprado nada a mi mamá y que no se me ocurría qué podría regalarle, entonces él me dijo: “YO TE COMPRÉ UNOS ARETES, SI QUIERES SE LOS DAMOS A ELLA” y me quedé muy resignada pensando que el inocente, por ayudarme, ya había echado a perder la sorpresa.  Ni modo, me dije.  Encontré un regalo para mi mamá y la mañana del 25 estaban mis aretitos abajo del árbol (muy bonitos, por cierto).  Más tarde fue al coche y regresó con una bolsa inmensa… ¡¡LLENA DE ESTAMBRE!!  Yo no podía parar de reir de felicidad, miraba y miraba, reía, le daba las gracias.  Lo que me dió también mucha alegría fue que Sabri lo acompañó a la tienda, ella eligió uno (verde, es una genia) y no me dijo nada.  Tiene 4 años la piba y ya sabe guardar secretos.  Me hicieron muy feliz y la sorepesa fue muy grande porque él me había dicho que ni loco me compraría estambre.

Bueno, el caso es que con uno de esos me estoy tejiendo un modelo que publicaron en Knitty en la edición de otoño pasado: Mothed

mothed

Es un patrón súper básico; es más, yo diría que es el non plus ultra de los básicos, pero lo que me gustó fue el cuello amplio.  Llevo casi 3 semanas con él y como estoy tejiendo el cuerpo y son puras vueltas al derecho, ya empiezo a estar podrida de él.

Aparte, le tejí a mi sobrina unos fetching morados.  Una de las razones por las que me gustan tanto estos “guantes” es que se tejen en una sentada.  Debo la foto correspondiente.

Por último, les cuento: ¿se acuerdan que la semana antepasada se me aflojó un diente?  Bueno, gracias al cielo, a Dios y a toda la corte celestial, el diente no se me aflojó, sino que se me partió a la mitad (digo… de dos males, el menor, no?)  Me quedó la raíz adentro y mi dientecito sostenido sólo por la encía.  Mi divino dentista me hizo ahí mismo uno provisional y ya estamos en proceso de construir una corona, con poste y todo.  Vean cómo Dios cuida a sus animalitos: es la única pieza en la que tengo endodoncia, sino no me quiero imaginar mis gritos de dolor…

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Archivado bajo confesiones de invierno, patrones, por su salud, tejidos

VOLVIENDO AL RUEDO

El año pasado fue el último que me dieron ganas de hacer propósitos muy certeros, ¿por qué?  Porque ya me dí cuenta de que la cosas impuestas (aunque sean auto-impuestas) hacen que a la larga termine odiándolas, use el método que use.  El 2010 fue en general un año feo para mí como persona, no digo como madre ni como esposa, hija, hermana, amiga, no; para Paula la individua fue feo.  Me dediqué en cuerpo y alma a mis chiquillas, a mi esposo, a mi casa, a mi trabajo y me olvidé de mí por completo y eso no le hace bien a nadie, no?  Es decir, es bueno hacer por los demás, pero también hay que verse uno mismo por dentro y por fuera, así que en eso estoy.  Para empezar a ocuparme de mí, tengo que ir de urgencia al dentista pues mientras estoy escribiendo este post me estoy comiendo una galleta y al morder se me aflojó un diente.  Una mier… de dentadura es lo que heredé genéticamente, me cache en Satanás.

Las extrañé mucho, “denserio”. 

P.D. Ayer me puse a leer entradas de hace unos meses y leí comentarios que me dejaba Penélope.  La echo de menos, aunque hacía mucho tiempo que no publicaba nada en su blog, saber que ya no está duele.  El mundo tejeril-blogueril no es el mismo sin tí, querida..

  

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Archivado bajo anuncio, confesiones de invierno

Después de una sesuda reflexión, llegué a la conclusión de que lo que menos me gusta de todas las semanas son los sábados a la mañana:

Hay que conciliar limpieza de casa, lavado de ropa, sacar la basura, preparar comida para toda la familia, preparar papillas, darle de comer a sus horas a la más pequeñina de la familia y atender a la hermana mayor.  Todo yo solita.  Demasiado para tan pocas horas.

¿Cuál es su peor momento de la semana y por qué?

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Ribbit

Esta ranita la empecé a hacer en diciembre del año pasado para regalarle a una sobrina coleccionista de batracios.  Todo iba bien hasta que tuve que empezar a hacer los deditos, y ahí me dio una fiaca horrible: eso de montar un punto, tejer 3 puntos por vuelta, buadj! qué espanto.  Ahí quedó la pobre rana, metida en una bolsa y con las extremidades regadas por cualquier lado.  Pero como me conozco y sé cómo me torturan ciertas cosas, en mi libreta de pendientes apunté “terminar la rana”; así, cada vez que revisaba mi lista de tareas me sacaba canas verdes ver un pendiente tan antiguo.  Esta semana la rescaté y en menos de 20 minutos tenía los 12 deditos tejidos.  Hoy la terminé, y debo decir (como es mi costumbre) que no me encantó; todo iba bien hasta que le tuve que hacer la jeta, esos ojos mirando de costado como con expresión de ‘sobradito’ no me terminan de gustar.   Ahora que está terminada se irá nuevamente a la bolsa y se quedará ahí hasta las Navidades y veremos si al reencontrarme con ella me cae mejor su expresión.

Ribbit

Patrón: Ribbit

Los que sí me gustan (y mucho) son los Garter Stitch Mitts.  Voy por el 4º par.  En rosa.  Me gusta.

garter stitch mitts

tan tan tan tan tararáaaaan

Ayer me encontré con una cosa fabulosa que quiero compartir con las chicas que viven en el DF y área metropolitana.  Saluden al mapa virtual del tráfico

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DELICIAS DE LA RELACIÓN MADRE – HIJA

Esta mañana Sabri se levantó y se puso a jugar; la llamé para vestirla:

“Mamaaaaa, estoy jugando” en tono de protesta.

Yo: “Ven a vestirte, después sigues jugando”

Ella: “No mamá, lo siento, no puedo”

Yo, llamándole la atención sobre sus modales para con su hermana:

“Tienes que tener cuidado, tu hermana es muy delicada, bla bla bla bla bla bla bla!!!!!!!”

Ella, mirándome desde sus 97 cm de estatura, esperó a que yo terminara de gruñir y me dijo muy tranquila:

“Mamá, se te está saliendo un moco”

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